El comienzo de la temporada gastronómica por antonomasia coincide, en este restaurante ictiófago, con el nombramiento de Carlos Valentí como jefe de cocina
La planta de Massó cerró en 1995. En la vieja nave hay hoy de todo, desde el esqueleto de una ballena hasta miles herramientas con las que se limpió el fuel del «Prestige»