Reconoció haber aceptado 2,5 millones de dólares en sobornos del Gobierno de Taiwán y haber blanqueado después ese dinero a través de bancos estadounidenses y europeos
Refuerza su discurso sobre el comienzo de cambio de ciclo en la economía, constatado en una «mejor percepción internacional» y la caída de la prima de riesgo