Con la inflación disparada, el ahorro de las familias españolas pierde valor día a día. Para preservarlo, invertir es obligatorio. Los bajos tipos de interés perjudican a los depósitos bancarios y al contrario, los fondos de inversión de renta variable baten récords de rentabilidad
En paralelo al proceso de encarecimiento en la prestación de servicios, lo que se explica por la inversión tecnológica y el estrechamiento del margen por el bajo precio del dinero, las entidades tienen en el mercado ofertas muy ventajosas dirigidas fundamentalmente a menores de 30 años