El jefe del Estado ha optado por promulgar la ley -que excluye el derecho a la adopción- porque devolverla al Parlamento sólo causaría un retraso de su entrada en vigor.
La visita del jefe del ejecutivo español se circunscribirá sólo al Vaticano y tendrá un carácter predominantemente bilateral, según precisó el embajador.