En el corazón de las ciudades cristianas, María constituye una presencia dulce y tranquilizadora. ¿Por qué? Porque da a todos paz y esperanza en los momentos alegres y tristes de la vida.
El Pontífice envió un mensaje a los participantes en la misa al aire libre que se celebra en Madrid. Fue leído en videoconferencia durante el rezo del ángelus.