Benedicto XVI, que ya se dirige a la historia, reivindica las raíces cristianas de Europa al tiempo que denuncia el culto a la riqueza y a los «falsos ídolos contemporáneos»
El cardenal, que ayer participó en las jornadas teológicas «Fascinados por la Palabra», se sintió profundamente conmovido al contemplar el pórtico de la Gloria