La advertencia se basa en informaciones sobre que grupos terroristas planean secuestrar a turistas israelíes y trasladarlos a la franja palestina de Gaza.
A las diez de la mañana y durante dos minutos sonaron en todo el país las sirenas que se utilizan en caso de guerra y la inmensa mayoría de la población israelí se puso en pie y detuvo por completo su actividad.
El encuentro, celebrado el pasado martes en Washington lejos de los ojos de la prensa, fue una «emboscada» de un Obama crecido tras la aprobación de la reforma sanitaria según informa hoy un periódico israelí.