El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha destacado que su «soberanía sobre Jerusalén es indiscutible», por lo que no se pueden aceptar este tipo de demandas.
«Los palestinos están animados con el compromiso que han expresado el presidente Obama y su administración por la paz en Oriente Medio», precisó el jefe negociador palestino, Saeb Erekat.