El Ejército impuso el toque de queda mientras soldados y policías buscan a los autores del atentado. El ataque fue reivindicado por la milicia vinculada a Al Fatah y por el brazo armado de Hamás
El primer ministro israelí responsabilizó indirectamente a su ministro de Defensa y al Ejército de los trágicos resultados del asalto a la flotilla humanitaria.
«Estoy seguro de que la investigación demostrará que el Estado de Israel y las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) actuaron de acuerdo con la legislación internacional», dijo el primer ministro israelí.