Pierre Clouet llegó a Betanzos en marzo para trabajar en una lechería y todas las noches pasaba por O Rincón de Chelo a cenar. Esta semana regresó a su Bretaña natal, pero antes de marcharse le dijo a María Carro que necesitaba aprender cómo hacer la tortilla porque «sabía mejor que la de su madre».
Maruja Campoviejo