La comarca conserva joyas de raíz medieval que acogieron episodios que bien pudieran evocar la afamada trama televisiva: buena parte de estas construcciones fueron alzadas por la casa de Andrade, que tras largos siglos de vicisitudes acabaría integrándose en la de Alba
«No vas a ir a la batalla con las luces de freno para que te vea el enemigo», desliza Manuel Arenas, propietario del vehículo militar de 1941, aún en uso, que acaba de pasar la inspección técnica