La falta de interés se puede palpar en la calle, ya que, a diferencia de otros viajes del Papa en otros países, no se ven en el Reino Unido adornos con banderas del Vaticano o fotografías del Pontífice.
Los eclesiásticos advirtieron de que habrá estrictos controles de seguridad y elaboraron una lista con los objetos que no se podrán llevar a la visita del Papa al Reino Unido.