Con Rajoy en la Moncloa, el PPdeG ha perdido la garra en defensa de los intereses gallegos en el Congreso, el BNG pasó a ser irrelevante y el PSdeG no introduce la agenda autonómica en Madrid
El final del conflicto de Lantero fue celebrado ayer en todos los rincones de la capital arousana, una ciudad que se volcó con la plantilla de la cartonera durante toda la huelga