Los trabajos de ampliación de la depuradora del área industrial, cuyo fin estaba previsto para enero, todavía no han concluido Los vertidos del polígono industrial de O Reboredo en el arroyo de Carballo, que ya motivaron una denuncia al Seprona por parte del BNG en agosto del pasado año, generan un fuerte olor que afecta de forma continua a los vecinos de la parroquia de Piñeira y que se extiende con frecuencia a amplias zonas del sur del casco urbano. El hedor, que se vuelve particularmente intenso los jueves y los viernes, se percibe a menudo en A Pinguela y O Reboredo e incluso en la plaza de la Compañía. Las obras de ampliación de la depuradora del polígono, que estaba previsto terminar el pasado mes de enero, todavía siguen en marcha.
FRANCISCO ALBO