Diversas localidades de la comarca celebraron el Corpus con la confección de alfombras florales Las villas de Rianxo, Boiro y Noia amanecieron el domingo con diversas calles engalanadas de distintos colores. No era para menos, ya que se celebraba el Corpus, una de las fiestas religiosas más importantes del año. Los vecinos trabajaron durante toda la semana para que no faltase vistosidad a la celebración. El viento quiso ser protagonista de la noche con su presencia. Así, en Rianxo, la elaboración de los tapices comenzó a primeras horas de la mañana con el fin de preservar los dibujos. En Noia, unas cincuenta personas se encargaron de «tapar» el asfalto, y la calle Vao, en Boiro, ofrecía un aspecto muy distinto al habitual.
REDACCIÓN