El atentado fue llevado a cabo por terroristas que detonaron explosivos en el barrio de Tashar Bala, considerado un feudo del grupo radical Boko Haram.
Cuatro supuestos colaboradores de los terroristas comparecieron el pasado viernes en un tribunal de Abuya, donde un juez ordenó su prisión preventiva hasta el 3 de noviembre.
Horas después del atentado, el grupo islámico radical Boko Haram, cuyo objetivo es instaurar la sharia (ley islámica) en Nigeria, se responsabilizó de la matanza.
La jefa de la diplomacia estadounidense recalcó que su país ve a Nigeria como «un importante aliado» y que debido a su papel de liderazgo en África «es esencial que este país tenga éxito».