Su principal indicador, el Ibex-35, perdía el 2,83% a mediodía afectado por la situación económica de Grecia, ahogada por las deudas y con su crédito internacional por los suelos.
El fuerte retroceso, que se unía a la jornada negativa que vivieron también las bolsas europeas, llevó a los inversores a buscar destinos más seguros para sus fondos, como el dólar.
Los parqués del Viejo Continente están hoy teñidos de rojo ya que los inversores muestran sus dudas sobre la aplicación de la ayuda crediticia diseñada por la UE.
La reforma de Obama, empeñado en poner límites a la gran banca, genera alarma en Wall Street, donde los defensores del banco de inversión advierten que nadie puede demostrar que hubo engaño deliberado