A esto se suma una depreciación de activos de 2.050 millones en las cuentas del cuarto trimestre de 2007 por la crisis de los créditos hipotecarios en Estados Unidos.
La Bolsa estadounidense sigue la tendencia experimentada en esta jornada en los mercados europeos, que han acusado la intención del BCE de no seguirá la vía de la Reserva Federal.