Los métodos para disolver el botellón y sus efectos perniciosos han ido desde echar amoníaco por la ventana a dejar masivamente basura, pasando por lanzar huevos
El anuncio de que se iba a instalar un aparato que emitía sonidos molestos a los menores de 25 años en Méndez Núñez finalmente se quedó en un simple aviso