Hasta ahora ningún partido había ofrecido la única solución posible contra el botellón en Méndez Núñez: la prohibición de las reuniones nocturnas multitudinarias allí
La Festa da Auga de Vilagarcía tuvo unas primeras ediciones muy convulsas en las que imperaba el vale todo. De aquellos excesos de los jóvenes no se libraba casi nadie y uno de los incidentes acabó en juicio
La Policía Local recibe instrucciones tajantes de evitar concentraciones nocturnas en 11 puntos de la ciudad, además de custodiar los jardines de Méndez Núñez
El Ayuntamiento mantedrá el dispositivo de vigilancia los jueves y los sábados, aunque no descarta ampliarlo a viernes y vísperas de festivos. Primeras quejas en otras zonas: ¿El botellón se traslada a Riazor?