Joe Díaz era José cuando su familia dejó Vigo escapando del franquismo. Él tenía dos años. A los cinco presenció su primer combate en Nueva York y a los siete se calzó los guantes. Testigo del auge y la decadencia del boxeo, ha sido maestro de campeones.
Se han convertido de nuevo en una de las mayores atracciones de un parque temático de Bangkok ante las denuncias de organizaciones de defensa de los animales.