La empresa celebra una junta tranquila sin preguntas de los accionistas. La dirección recibe un balón de oxígeno al alcanzar un «acuerdo de espera» con la banca para que no les exijan pagos en tres meses
Posada Marrón Glacé es una de las dos fábricas españolas en las que se fabrica este producto; el negoció nació a mediados del siglo pasado, con la exportación a Brasil