«Lo que le da sentido y vitalidad a una democracia no son los ideales proclamados por los oradores. Son las instituciones. Además de transmitir de una generación a otra las tradiciones y valores eternos de un pueblo, son las que exigen, respetan, defienden y llevan a la práctica los principios democráticos de una sociedad y son los campos de ensayo para la participación de los ciudadanos en una democracia», por Manuel Zapata. [Extracto]