La vicepresidenta primera del Gobierno, de viaje oficial en Argentina, asegura que las «cosas siguen el cauce adecuado» en el conflicto sobre el secuestro del Alakrana.
Como Caracas, Río, Bogotá o México D. F., la capital argentina y sus alrededores parecen tierra de nadie, uno de cada tres hogares fue asaltado en el último año y la gente tiene miedo a morir de forma violenta