El nombre del «Santo Cristo de Maracaibo» sigue estimulando la imaginación de cazatesoros y científicos trescientos años después de su hundimiento en un punto indeterminado de la costa gallega
El nombre del «Santo Cristo de Maracaibo» sigue estimulando la imaginación de cazatesoros y científicos trescientos años después de su hundimiento en un punto indeterminado de la costa gallega