El incidente ha ocurrido en un módulo donde cumplen condena los reclusos calificados como peligrosos, y su promotor es uno de los diez más peligrosos del país.
El origen fue la denuncia hecha por un ciudadano en la Comisaría valenciana de Torrent sobre unos archivos con contenido de pornografía infantil en internet.
Los servicios antiterroristas lusos tratan de identificar a varios individuos que el 30 y 31 de enero se alojaron en la casa con los terroristas huidos.