29 mar 2001
Las asesinas de Clara prefieren estar presas
El juez obligó a Iria a abandonar en contra de su voluntad el centro de Ourense en el que cumplía encierro Iria y Raquel, condenadas a ocho años de internamiento por el asesinato de su amiga de 16 años Clara García en la localidad gaditana de San Fernando, no quieren salir a la calle. La semana pasada el juez del caso obligó a Iria -en contra de su voluntad- a dejar el centro de Ourense en el que cumplía su encierro. Los psicólogos que las tratan también dicen que deben continuar encerradas.