La llegada de la nueva divisa obligará a los ciudadanos a realizar cálculos hasta para comprar el pan Sólo quedan seis días para despedirse de la peseta y dar la bienvenida al euro. Suena a amenaza, pero no lo es tanto. Si bien es cierto que el tiempo se acaba y que los deberes tienen que estar hechos, también hay que tener en cuenta que los españoles disponen hasta el mes de marzo para adaptarse a la divisa común. No obstante, algunos no pueden aplazar más su cita con la realidad europea. Las empresas han de preparar sus nóminas y cuentas. Las tiendas deben estar listas para devolver en euros a sus clientes. Y los ciudadanos no tendrán más remedio que conocer la moneda si no quieren ser víctimas de algún timo.
A. M.