Los delincuentes que actúan en la zona cometen delitos tan disparatados como la sustracción de una guitarra o la de seis cajas de helados El cambio de milenio, la crisis alimentaria, ocho meses de lluvia... es difícil averiguar el motivo de la proliferación de robos a cada cual más disparatado. A falta de datos estadísticos que confirmen la teoría, la hemeroteca de La Voz de Galicia demuestra, en primer lugar, que delitos tan clásicos como el tirón están cayendo en desuso. Si exceptuamos las sustracciones de coches, una modalidad en la que esta zona está en vanguardia, entre los ataques a la propiedad cometidos en los últimos meses figuran la sustracción de una guitarra, de seis cajas de helados y de un estuche de lámparas de repuesto. Sus hechos los delatan.
C. ABELLEIRA