La norma autonómica facilita la conversión de una caja tradicional en otro tipo de entidad, ya que bastará que dos terceras partes de las asambleas aprueben la transformación.
En unas semanas tres grupos de cajas comenzarán a cotizar en Bolsa, otras cerrarán nuevas alianzas y todas, salvo dos minúsculas, pasarán a ser bancos, con mucho debate interno