El amor no entiende de diferencia de edad, y estas dos parejas demuestran que no hay nada que un número pueda separar. Porque la vida está para vivirla cada minuto. Para demostrarlo, ellos nos cuentan sus historias
Jessica y Pablo se llevan ocho años, y cuando empezaron como pareja eran muy jóvenes. «Recuerdo que pensé: a ver ahora cómo explico en casa que Pablo tiene 25 años»», recuerda ella