La pandemia forzó a 21 sinhogar de Santiago a recluirse en un albergue. Bien cuidados y atendidos, han renacido y ahora tendrán una segunda oportunidad gracias a la covid-19
La entidad parroquial de Arzúa incrementó hasta trece el número de familias atendidas frente a las treinta contabilizadas en Melide y las 265 de Ames y Teo