Gracias a una especie de «tamayazo a la catalana», los independentistas salvan el «procés», lo que aumenta la presión para un gran acuerdo PP-PSOE en España
La formación anticapitalista asume haber cometido errores, se compromete por escrito a no votar nunca en el mismo sentido que los grupos contrarios al Govern y cede dos diputados que se incorporarían a la dinámica de Junts pel Sí, lo que garantiza la estabilidad del Ejecutivo de Carles Puigdemont: «La negociación corrigió lo que las urnas no nos dieron», declaró Mas