Protagonistas de la vida cultural, política y social de Galicia asistieron al sepelio del escritor Galicia despidió ayer con profunda tristeza y emoción al escritor y presidente del Consello da Cultura Galega, Carlos Casares Mouriño, en el sepelio oficiado en el camposanto de San Félix de Nigrán. Su viuda, Kristina Berg, visiblemente emocionada, presidió una ceremonia religiosa que no incluyó la celebración de misa. El mundo literario estuvo ampliamente representado, así como los principales protagonistas de la vida política, social y económica de la comunidad gallega. Fue un hasta siempre, un clamor silencioso de cientos de amigos, porque, además de la relevancia de su obra literaria y su labor cultural, fue principalmente su dimensión como persona la destacó en los múltiples comentarios del millar de personas que acudieron a darle el último reconocimiento público, al que le puso música el gaiteiro Carlos Núñez.
L. COLLAZO
/
M. SÍO DOPESO