El embajador de Siria ante la sede de la ONU en Ginebra, Faisal al-Hamwi, manifestó por su parte que la resolución es un texto «político y desequilibrado al cien por cien».
El duque de York estaba bajo presión para dejar el puesto después de que en los últimos meses se publicara que mantenía relación con figuras controvertidas.
Una fuente gubernamental asegura que las tropas cumplieron con la decisión que les fue encomendada, ya que ha vuelto la estabilidad a Baréin donde se iniciaron las protestas el 14 de febrero.