Dos mundos conviven delante de la Catedral de Santiago, donde medio centenar de tiendas de campaña comparten espacio con peregrinos llegados de todos los lugares del mundo: «¿Por qué protestan?»
El cantante se desplazó desde Ibiza en su avión privado para cenar en el restaurante de su amigo Manolo Chocolate, en una cita que tuvo una notable expectación y hasta acudió un grupo de gaitas