Se la pudo ver en la Feria de Sevilla muy animada, comiendo cigalas y gambas, dispuesta a marcarse una rumba si alguien se lo pidiera y sin el señor Díez
O Grove tiene sambódromo, pero no es Brasil. Las lentejuelas y las plumas de otras latitudes dejan aquí paso a la originalidad y el buen humor. El público lo agradece