Las cacerías autorizadas solo abatieron 32 ejemplares de los 45 autorizados. La consejera María Jesús Álvarez niega «que la especie esté acosada pero también que los daños se hayan incrementado»
«Los conservacionistas tienen mucho tiempo libre, mucha actividad en redes sociales y la opinión pública cree que nosotros somos unos asesinos», denuncia la secretaria general de COAG