El centrocampista reconoce la importancia de las bajas que sufre el Real Madrid, pero asegura que la plantilla está motivada para intentar llevarse la eliminatoria
El 1-3 de la ida es una peligrosa invitación a la autocomplacencia ante un PSG que no tiene que nada que perder y que recupera a Ibrahimovic y Verratti, pero no a Thiago Silva y Motta.