La operación implicaría la aportación del negocio bancario de la caja a Criteria y el traspaso de parte de la actividad de la corporación a la entidad de ahorro.
Ubicada en A Pobra do Caramiñal -donde en el 2006 inauguró su nueva planta industrial-, cuenta con una plantilla de 65 empleados y su cifra de negocio ascendió a 9,1 millones de euros el pasado año.
El presidente del grupo textil gallego envía una carta a sus empleados en la que les anuncia que propondrá a Pablo Isla como primer ejecutivo del grupo en la próxima Junta General de Accionistas de julio.
Esa era la vía que tenía que llevar a cabo tras la fusión de Caixa Galicia y Caixanova y sumar su participación en esta empresa, junto a la del consejero de la caja Alfonso Paz Andrade.
La compañía destaca el estricto control de los gastos operativos en el periodo e indica que desde agosto las ventas en tienda a tipos de cambio constante aumentaron un 10%.