Estos resultados ponen en valor los «fundamentales» del modelo de negocio de Gas Natural Fenosa, «basado en un adecuado equilibrio entre los negocios regulados y liberalizados en los mercados gasistas y eléctrico».
El Santander fue condenado en el 2009 como responsable de los perjuicios generados a los clientes por el chiringuito financiero y por la Sicav, un instrumento de inversión propio de las grandes fortunas.