Luis Rodríguez, guitarrista y miembro de Miki Nervio y los Bluesmakers Todo empezó el día que el padre de Luis Rodríguez Tinaquero encontró mil pesetas en la calle y decidió comprarse con ellas una guitarra española que aún se conserva. El instrumento fue a parar a la casa de la abuela, y cuando ésta falleció, a la de Luis. Y éste, que ansiaba tocar la batería, se conformó con una guitarra. Hoy, aquel preadolescente coruñés de 13 años ha crecido, ha invertido miles de horas en practicar y pasa por ser un músico excepcional, de esos que sale uno por generación e instrumento. Tocaría para el Papa, «si las condiciones son buenas y pagan bien», pero «ni de broma, ni de broma» para Haider, el líder austríaco ultranacionalista y cabeza visible de la xenofobia europea.
CRISTÓBAL RAMÍREZ