Julio Sacristán confía en que la unión de las 160 familias afectadas evitará la ampliación de la pista En Alvedro, según Julio Sacristán, no llegará la sangre al río. Ni la Guardia Civil a desalojar las 160 viviendas afectadas por el Plan Director del aeropuerto. Eso sí, para que se cumplan los pronósticos del alcalde de Culleredo, «los vecinos deberán seguir unidos», advierte. Sólo así, si cumplen, «ningún gobierno se atreverá a llevar va cabo expropiación trágica y forzosa». Pese a todo, no se fía. El regidor cullerdense continúa la cruzada contra la ampliación de la pista, «que no contra el crecimiento del aeródromo». Para ello cuenta con el respaldo de los ayuntamientos de Cambre y Oleiros, así como con la férrea defensa que plantean los afectados, que no admiten que «nadie les ponga precio a sus propiedades».
ALBERTO MAHÍA