20 sep 2000
Los viajeros se consideran «víctimas inocentes» de la huelga de autocares
La segunda jornada de paro en el transporte transcurrió en la ciudad sin incidentes violentos Hay huelga para rato. O al menos eso dicen los sindicatos. Mientras el comité y la patronal discuten, los pasajeros esperan. Los primeros sostienen un pulso para llegar a un acuerdo sobre el convenio salarial. Los segundos le echan la culpa al gobierno central de la subida de los precios del gasóleo. La jornada de ayer estuvo marcada por la confusión, más que por los incidentes. Algunas lunas rotas y el pinchazo de una rueda violentaron una mañana en la que, sencillamente, nadie entendía nada.
M. BARBA