Los trabajadores de la explotación de Caneliñas recuerdan, sobre todo, a los trabajadores nipones que seleccionaban carne en la ballenera El cuerpo de la ballenera de Caneliñas desapareció en 1985, cuando se terminó la moratoria de la caza concedida por una comisión mundial. Entonces comenzó el abandono de la antigua fábrica y, salvó una temporada en la que se realizó el desguace de un barco, la playa de este lugar de Cee no conoció más actividad legal. Sin embargo, el alma, la esencia de lo que fue y, en parte, aún sigue siendo esta empresa permanece en la villa da Xunqueira. Lo hace en los trabajadores de ella que aún viven en Cee, muchos incluso siguen residiendo en la parroquia de Gures. Recuerdan, sobre todo, los trabajadores japoneses y los olores.
G. R.