El arenal de la villa de Corcubión conserva el sabor histórico y señorial de esta pintoresca localidad de la Costa da Morte La villa de Corcubión es la joya de la corona desde que comenzó su existencia, y esto a pesar de ser el término municipal de menor extensión de la provincia, así que tal apelativo también puede emplearse para calificar su playa. Los orígenes de la localidad se pierden en la oscuridad de los tiempos y, ya en el Medievo, cuando pasó a pertenecer a la casa de Altamira, ejercía su señorío sobre la comarca que en la actulidad forma su partido judicial. Por ello, no es de extrañar que el arenal de Quenxe, emplazado en plena ría, desprenda en todos sus rincones el aire histórico y añejo que rezuma este pueblo marinero y turístico por excelencia.
DIANA ARAÚJO