La ciudad se ha convertido en los últimos años en el epicentro de los brotes de esta enfermedad vírica, aunque los expertos en epidemias lo consideran un hecho casual
Los hechos se produjeron el viernes cuando los individuos, cubiertos con unos pasamontañas, atracaron un establecimiento obligando a que abrieran la caja registradora.
El buen tiempo animó la participación en una jornada que se centra en el baile de vasijas de barro, que inexorablemente acaban rotas en mil pedazos al caer al suelo