Al no poder volar a Finlandia, al final viajaron en su coche hasta Helsinki y luego llegaron «a dedo» al cabo noruego, desde donde emprendieron su marcha hacia el sur.
Le ha tocado vivir un momento duro en la Universidade a causa de la reducción en la financiación; aun así tiene claro que lo primero que se mantendrá «es el personal»