Juan y Cristina relatan el incendio de la calle Ferrería que pudo acabar con la vida de su bebé y piden ayuda Juan Fernández Durillo y Cristina Gabárrez Suárez viven con su hijo José Luis, de dos meses, en el bajo del número 12 de la calle Hererría en la más absoluta miseria, entre ratas y suciedad. En la madrugada del pasado día 31 un incendio en el inmueble contiguo estuvo a punto de costarle la vida a su único hijo y a uno de sus sobrinos, que dormían en el primer piso. Dicen que, si no es por la ayuda de un joven estudiante que les ayudó a sacar a los niños, «podía haber ocurrido algo terrible». El incendio que calcinó el número diez se inició uno de los múltiples enganches fraudulentos a la red eléctrica de la zona. Juan asegura que lo que le da la chatarra no le llega para mantener a su familia y que no reciben ayudas. Cristina dice que «el niño se me muere de frío».
M. GROBA