La familia Chicolino proyecta destinar el pazo a hotel y construir un salón de bodas
La saga boirense confía en zanjar en breve la compra de la torre para abrir el establecimiento dentro de dos años Aunque sostiene que el trato no está cerrado, un portavoz de la familia Chicolino afirmó ayer que las negociaciones para adquirir el pazo de Goiáns van por muy buen camino y que podrían zanjarse en las próximas semanas, una vez que el pleno ratifique la firma del convenio urbanístico entre el Ayuntamiento y Eroski. De hecho, la empresa local ya tiene en mente el fin que pretende darle al conjunto arquitectónico. Su pretensión es abrir un hotel de alto nivel y aprovechar el grado de edificabilidad de la finca para construir un salón de bodas. Si todo sale según lo previsto, el establecimiento podría abrir sus puertas dentro de dos años.